BAFICI XIV: Competencia Oficial Internacional

A continuación, las criticas de las películas que formaron parte de: Competencia oficial internacional

Aquí estoy, aquí no” de Elisa Eliash

"Aquí estoy aquí no"

Toda comedia que se jacte de ser tal debe cumplir con un objetivo básico: sacarle una sonrisa al espectador.

El nuevo trabajo de Eliash no solo logra ese pequeño y elemental objetivo sino que va por más y apoyándose en sus correctísimos personajes, y en una extraña mezcla de elementos, ofrece una comedia que arroja una brisa de aire fresco tan esencial para un género que últimamente se estanco en su versión más cruel: la comedia romántica.

Aquí estoy, aquí no” apenas amenaza por unos instantes con formar parte de ese club pero su directora realiza constantemente una serie de volantazos y maniobras con elementos de distintos géneros cinematográficos que terminan en definitiva convirtiendo a la película en una propuesta más que interesante.

El costo de dicha elección es alto; el espectador puede perderse y confundirse durante ciertos tramos del film que carecen de sentido si uno se mantiene en la línea de que estamos frente a una película que pertenece estrictamente a un solo género. “Aquí estoy, aquí no” tampoco es una película lineal, por lo que la atención del espectador es más que necesaria.

Hay muchos sentidos y diferentes puntos de vista dentro de este film, pero el espíritu es uno solo y si uno se propone entenderlo se dará cuenta de algo muy positivo: Estamos frente a un film para nada convencional.

Si unimos las piezas que nos presenta Eliash nos llevamos la grata sorpresa de encontrarnos con una historia que tiene elementos fantásticos similares a los que puede ofrecer un director tan subvalorado en estos días como lo es Richard Kelly por poner un ejemplo.

En definitiva una propuesta muy singular, muy original y lo suficientemente creativa y entretenida para que se recomiende su visionado.

Calificación:puntuacion 4

Policeman” de Nadav Lapid

Policeman

El efecto “Tropa de Elite” de Jose Padilha se nota bastante en este film israelí que pese a esto no cae en plagio o el burdo homenaje de aquella película brasileña sino que ofrece un relato crudo y objetivo de como la violencia atraviesa los niveles sociales sin importar las diferencias.

Nadav Lapid construye un relato de suspenso con dos caras opuestas y enemigas de la realidad de su país: por un lado tenemos a un grupo de policías anti-terroristas cuyo estilo de vida plagado de violencia para imponer poder y respeto trasciende de forma abrupta los horarios de trabajo y se impone en la vida cotidiana y en la familia, mientras que en la vereda del frente tenemos a un grupo de jóvenes anarquistas que cansados del presente que los abruma deciden tomar cartas en el asunto de forma violenta, abrupta y desorganizada.

Durante la primera parte del relato todo gira alrededor del grupo de policías ofreciendo de forma objetiva un claro reflejo de su estilo de vida condicionado por las experiencias que inevitablemente se viven en esa profesión. Al principio durante esta parte el film parece no haber dirección alguna y todo se resume a mostrar las vivencias de los integrantes de este grupo.

Sin embargo, en la segunda parte, cuando tenemos a los jóvenes anarquistas al mando de las riendas del film, el relato toma más peso y se constituye como un thriller interesante con final difícil de anticipar y a su vez polémico.

De hecho, durante gran parte de la peli no vamos a tener grandes momentos que recordaremos una vez que salgamos de la sala, pero los minutos finales realmente logran ese objetivo y por lejos se convierten en lo mejor de esta propuesta.

Lapid no toma partida por ninguno de los dos bandos de los cuales se vale para armar su film, ofreciendo en ese clímax final un resultado bastante acertado de algo que lamentablemente todos sabemos: la violencia no tiene límites ni fronteras.

Lo peor que le puede pasar a “Policeman” es que se la confunda con una película de acción que repita los esquemas hollywoodenses. Al contrario, el trabajo de Lapid hace más énfasis en lo que sucede en las vida cotidiana de esas personas que en algún momento deciden (o deben porque es su trabajo) utilizar la violencia para hacerse ver en un mundo que no es ciego, pero al que le cuesta ver.

Calificación:puntuacion 3

Los Salvajes” de Alejandro Fadel

"Los Salvajes"

Cinco chicos se escapan de un reformatorio de forma espectacular y violenta para adentrarse en plena naturaleza con el fin de rearmar sus vidas nuevamente lejos de una sociedad que ya los castigó una vez y los dejo marcados para siempre.

El principal problema con el que tendrán que lidiar no será el hecho de que se perdieron en el bosque, sino que a medida que pasa el tiempo saldrán a la luz las diferentes personalidades de los jóvenes y comenzará una ascendiente y problemática carrera entre ellos para ver quién es finalmente el que toma el rol de líder dentro del grupo.

Fadel arranca su película con todo y mantiene gran parte de ese ritmo durante los dos primeros actos. Los personajes están bien trabajados y son más que interesantes debido a sus radicales diferencias y al único aspecto que parecen tener en común: todos quieren tener una segunda oportunidad, pero haciendo lo que mejor saben, eso que los llevó a estar encerrados.

Básicamente por ese motivo estamos frente a un film muy violento y en medida polémico, como así también crudo y sin demasiadas vueltas (Fadel es explicito en todo sus aspectos) que termina atrapando al espectador hasta el final.

A medida que avanza el relato vamos tachando a aquellos personajes que, por algún motivo u otro, no competirán más en esa brutal competencia por el liderazgo. Esta decisión del realizador le suma mucho peso al relato ya que como dice la ley de la selva “solo sobreviven los más fuertes”.

Sin embargo el problema esencial que atraviesa el film es que hacia la parte final, en su tercer acto, la historia gira demasiadas veces sobre sí misma para cerrar una idea que, a priori, parece ser muy simple y que consiste en lo anteriormente planteado: solo sobrevivirán los más fuertes, o como lo dice el titulo del film, los salvajes.

Sin entrar en detalles que arruinen la experiencia de disfrutar de este film, la inclusión de un elemento fantástico al relato que propone Fadel es interesante, pero sumado al hecho de que la peli termina extendiéndose, al menos, veinte minutos más de lo que debería, termina siendo perjudicial para un producto muy bueno.

Técnicamente la factura de “Los Salvajes” esta a la altura del mejor cine que puede ofrecer el mainstream. La fotografía de Julián Apezteguía se destaca sin dudas sobre el resto de los recursos, pero estos no dejan de ser por eso de menor calidad.

Una propuesta muy interesante y original para el cine local, a la que lamentablemente su grandilocuencia (u ambición) le juega en contra durante su parte final pero que sin embargo no es suficiente para arruinar el gran producto que es.

Calificación:puntuacion 3,5

The Woman in the Septic Tank” de Marlon Rivera

The Woman In The Septic Tank

Ben Stiller en el 2008 estrenó esa genial comedia llamada “Una guerra de película” en la cual un grupo de actores, que participaban de un film bélico, servían de base para exponer una serie de críticas delirantes e ingeniosas acerca del funcionamiento del mainstream hollywoodense.

Bueno, Ben Stiller y su película son un poroto al lado de Marlon Rivera y su “The Woman in the Septic Tank” ya que esta ultima ataca de forma inteligente, pero despiadada, el funcionamiento de la industria del cine independiente y la organización de festivales internacionales de cine.

Aquí nuestros protagonistas son un joven director y un joven productor que juntos a la asistente de ambos deciden realizar un film dramático que reúna los elementos necesarios para lanzarlos al estrellato y poder así convertirse en personas de renombre dentro de la inmensa industria cinematográfica. Para eso no van a escatimar ideas ni opciones, como así tampoco recursos que van desde conseguir locaciones reales y actrices de renombre que sirvan para darle vida a su película.

El gran acierto del film es que juega constantemente con las distintas visiones del cine que tienen todos y cada uno de los personajes que aparecen a lo largo del relato y que van desde los protagonistas anteriormente mencionados hasta un realizador que acaba de dar el salto al éxito y una famosísima y reconocida actriz que busca el papel exigente y dramático que defina su carrera.

Por ese motivo vamos a ver la misma historia (dramática, por cierto) desde distintos enfoques según los gustos de los personajes; el director que busca contarla con un profundo realismo, el productor que la quiere extremadamente sensacionalista, la asistente que sueña con un musical (por lejos la mejor parte) y la actriz de telenovelas, la quiere claro, al mejor estilo culebrón de las tardes.

Humor negro, humor básico y chistes muy rebuscados (y algunos no tantos) terminan haciendo efecto y se erigen como una de las herramientas más fuertes que utiliza Rivera para crear en tan solo noventa minutos un film de visión casi obligatoria para todos aquellos que amamos el cine pero que, al mismo tiempo, sabemos que detrás de toda gran película hay un gran negocio.

Una gran comedia, grandísima, de esas que ves y no podes olvidar por un largo tiempo, sobre todo por esa marcada e inteligente crítica hacia el mundo del cine, al cual pertenece, pero que sin embargo no tiene miedo de atacar con munición de la gruesa.

En definitiva, películas como estas se agradecen y se recomiendan hasta que no tengas más voz.

Calificación:puntuacion 5

Germania” de Maximiliano Schonfeld

Germania

Aquí estamos frente a otro claro ejemplo del pequeño y gran cine argentino que estuvo presente en esta decimocuarta edición del BAFICI.

Schonfeld nos presenta un relato, sin muchos sobresaltos, en el que tenemos como protagonistas a una familia que por cuestiones varias deben abandonar el pueblo de descendientes alemanes en el que viven, lo que trae complicaciones sobre todo en las diferentes relaciones que atraviesan las vidas de los jóvenes hermanos protagonistas (interpretados de forma magistral por Brenda Krütil y Lucas Schell).

Un relato lineal que se puede seguir sin grandes complicaciones (pese a que se emiten detalles) y que te mantiene enganchado hasta el final, lo cual ya es un merito muy grande y suele ser un punto común en las pequeñas producciones.

También hay que decir, claro, que “Germania” no apunta a lograr cambios históricos en el cine sino que se apoya en lo seguro y hace de forma correcta algo que sin ser original o novedoso, termina por atrapar al espectador debido al gran trabajo que hay detrás de cámaras y en su guión.

Repito, la película tiene un hilo conductor que conduce al espectador de forma cómoda hacia el final del relato sin perder la intensidad en ningún momento, pero esto no quiere decir que “Germania” nos muestre algo nunca antes visto.

Con algunos toques dramáticos que atraviesan la historia, Schonfield se concentra en transmitirnos esa extraña y triste sensación que sienten los protagonistas al abandonar su lugar de origen, sus amigos y parte de sus vidas en busca de un destino mejor.

Una situación para nada cómoda, ni tampoco agradable, de la que el realizador se vale para armar una de las mejores películas argentinas que pasaron por este BAFICI.

Para destacar también el gran trabajo de fotografía de Soledad Rodríguez que retrata de forma hermosa pero melancólica los paisajes de Entre Rios que acompañan el drama de nuestros protagonistas.

Como conclusión, y repitiendo la mayoría de las palabras utilizadas al principio de esta reseña, “Germania” es una pequeña película que no generará polémica y difícilmente se convertirá en pasión de multitudes, pero es en definitiva un film correctísimo y muy recomendable.

Calificación:puntuacion 3

Tomboy” de Celine Sciamma

Tomboy

El cine independiente tiene que romper barreras, atravesar esos límites que el cine comercial por cuestiones estructurales tiene miedo de tratar. La función del BAFICI es, precisamente, presentarnos esa clase de películas y vaya si lo hizo a lo largo de todos estos años de existencia.

Tomboy” es por lejos una de esas películas que si alguna vez alguien realiza una lista de las mejores películas que pasaron por este festival seguramente se ubicaría entre las primeras de ese grupo ya que tiene todos los elementos característicos del cine independiente pero a diferencia de otras, utiliza eso para contar de forma inteligente una historia polémica y divertida que, a su vez, generará debates y discusiones.

La premisa del film de Céline Sciamma tiene como protagonista a una pequeña niña llamada Laura, que aprovechando su corte de pelo, su corta y edad y el nuevo hogar donde se mudó su familia se hace pasar por un niño para socializar así con sus nuevos vecinos y amigos.

De esa forma, durante su estadía en su nueva casa, Laura comparte juegos y charlas con su hermana más pequeña llamada Janna y sus padres, mientras que fuera de ella, haciéndose pasar por Michael juega con los chicos del barrio al fútbol y a otros juegos, mientras despierta el interés de una niña llamada Lisa.

Sciamma nos hace cómplices de esta mentira que comienza como un juego y a medida que avanza deja entrever una segunda línea de lectura muy interesante que tiene como eje la búsqueda de la identidad (tanto sexual como personal) y la libertad con la que las personas pueden encarar la vida.

La realizadora forma un triangulo magnifico entre el espectador y los personajes de Laura/Michael y Janna que alcanza puntos muy altos gracias a los ingeniosos giros que tiene el guion como así también gracias a las impecables actuaciones de ambas niñas.

Lo de Zoé Heran es para aplaudir de pie durante días, pero lo de Malonn Lévana rompe con cualquier parámetro y calificativo. Con tan solo 6 años de edad se roba la película de principio a fin gracias a una presencia en cámara que no tiene comparación alguna.

Ahí hay otro gran merito de Sciamma, quien además de demostrar su capacidad detrás de cámaras y firmando el guion, demuestra que sabe trabajar con niños, algo que es una verdadera prueba de fuego para los realizadores y que no todos pueden superar, ni siquiera con años y años de carrera.

Película indispensable, de esas que hay que ver si o si, en cualquier momento y en cualquier lugar. Inteligente y polémica. Clásico instantáneo, así de simple.

Calificación:puntuacion 5

Clip” de Maja Milos

Clip

Ya lo dije anteriormente: el buen cine independiente siempre tiene que sorprender con sus ideas, provocar al espectador y romper límites que el mainstream comercial considera intocables.

Ahora bien, esto no lo logran todas las películas y siempre hay algunas que se quedan a mitad del camino que lleva a cumplir esos objetivos. Ese, querido lector, es el caso de “Clip”.

La historia gira alrededor de una adolescente llamada Jasna que escapa de su realidad (padre enfermo, familia de clase baja, futuro incierto y otros clichés dramáticos) a través de salidas nocturnas en las que le da rienda suelta a su incipiente adicción al sexo. Pero hay más; Jasna esta perdidamente “enamorada” de un chico que va a su colegio y que apenas la reconoce. Por ese motivo, nuestra protagonista se convierte en una maquina de provocación sexual que no solo busca atrapar a su presa, sino que también atraviesa la pantalla con total espontaneidad y termina volviendo loco a más los espectadores de la platea masculina.

Si organizamos por un lado los puntos salientes de este film tenemos que destacar en primer lugar el impresionante trabajo de Isidora Simijonovic para el cual no hay muchos adjetivos que permitan describirlo con precisión. Literalmente, Isidora deja todo en la pantalla y eso se nota por que la película se apoya sobre sus espaldas sin titubear en ningún momento. Encima, para completar el combo, la belleza de la actriz queda en evidencia, más allá de todo lo que nos ofrece con su personaje.

Otro punto muy alto del film es la dirección de Milos, quien debuta con “Clip” dentro de un ámbito en el que siempre es bueno tener una correcta carta de presentación. Con este trabajo Milos logra mucho más que eso y ofrece uno de esos films que demuestran que el trabajo del director no es para cualquiera. Sin dudas, vamos a tener que seguir de cerca los pasos de esta directora nacida en Belgrado.

La fotografía a cargo de Jelena Mitrovic y la edición por parte de Stevan Filipovic, si bien son apartados técnicos, completan los puntos altos que ofrece este film serbio.

Ahora, el problema central de “Clip” es casi fatal ya que se trata ni más ni menos que del guion. Si no hay un guion que sostenga tanto impacto (el sexo explicito, la violencia y el consumo de drogas que abundan) parece que estamos frente a una demostración de la capacidad de la directora pero no frente a una propuesta definida dentro del film.

Puede ser que yo sea muy duro, pero por momentos encontré a esta película vacía de contenido, con muy poco para decir más allá de eso que nos parece tan obvio y que casi todos intuimos y entendemos: la adolescencia y el explotar sexual suelen ser vertiginosas carreras hacia lo peor de nosotros mismos.

Pero más allá de eso, repito, me parece que el guion es flojo y esto se nota cuando uno busca las tres partes del relato argumental y le resulta difícil encontrarlas claramente. Esto además lleva a que el film se vuelva por momentos repetitivo y que sobre su parte final de vueltas y vueltas sobre una misma idea.

Básicamente, otro problema de “Clip” es que se esmera en explicar lo evidente, lo que el espectador ya entendió, por lo que le sobran, por lo menos, veinte minutos a este film.

“Clip entonces es una peli que podría haber dado mucho más, e incluso entrar a un grupo selecto de films capaces de perdurar por un largo tiempo en la historia del cine, pero solamente llega a tocar las puertas del cielo. Una lástima.

Calificación:puntuacion 2,5

La Araña Vampiro” de Gabriel Medina

La araña vampiro

El cine de género siempre es bienvenido dentro del cine argentino, porque en definitiva, es el que mejor establece un camino de migajas que conduce al espectador local a las salas de nuestro país.

Medina es partidario de esto y ya lo había demostrado con su primer largometraje “Los Paranoicos” que estuvo presente en la decima edición del BAFICI. Ahora con su nuevo trabajo propone algo similar pero el resultado, siendo sinceros, está lejos de ofrecer lo mismo que su opera prima.

En “La Araña Vampiro” tenemos como punto de partida un viaje entre padre e hijo (gran trabajo de Alejandro Awada y Martin Piroyansky respectivamente) hacia una cabaña en medio de la naturaleza para disfrutar de unos días fuera del caos de la ciudad.

De principio nomas vemos que la relación entre ambos no es de las que sirven como mejor ejemplo para padres primerizos, pero antes de profundizar sobre eso, Medina introduce una araña (para nada común) que altera todo y da inicio a una road movie bastante peculiar.

La premisa es interesante, y es realmente innecesario dar a conocer el detalle que le da ese status. Ahora, como es sabido, valiéndose solo de eso no alcanza para mantener un film que dura alrededor de una hora y media y que tiene pocos protagonistas por no decir uno solo y varios que están de relleno.

Estamos frente a otro claro ejemplo de pelis que encuentran en sus puntos más altos sus aspectos más negativos y que en definitiva terminan arruinando el resultado final.

En este caso la premisa es interesante, pero no se la desarrollo de la forma correcta a través de un guion adecuado, dando lugar así a varios agujeros en la trama que son evidentes para el espectador. Quizás el más explicito de todos sea el tratamiento que se hizo con el personaje del baqueano, que es muy importante dentro del film, pero que carece de un sustento en guion para demostrarlo.

Otro aspecto que tampoco favorece demasiado al nuevo film de Medina es su irregular ritmo que adquiere ese calificativo por el espiral descendiente que realiza la acción a medida que transcurre la historia. Además tampoco suma el hecho de que al principio de la película se mezclen elementos de géneros distintos (como la comedia, la fantasía y el suspenso) y al final aparezcan los tintes dramáticos innecesarios.

En definitiva, una película rara, rara, pero muy rara. Tanto, o quizás igual, que la araña que menciona el titulo.

Calificación:puntuacion 2,5

Snowtown” de Justin Kurzel

Snowtown

¿Por dónde empezar? Esa es la cuestión. Creo que lo más acertado seria decir desde el arranque nomas que estamos frente a una de las mejores películas que se vieron en este BAFICI por muchísimos aspectos que voy a detallar más adelante no sin antes mencionar otro aspecto saliente de este trabajo. Quizás el más saliente: Estamos frente a la película más polémica, provocativa y fuerte de esta edición del festival y seguramente de todo el 2011 (año en el que se estrenó en su país de origen, Australia).

Ahora comencemos a deshilar el por qué de todo lo dicho anteriormente.

En primer lugar la historia de “Snowtown” está basada en hechos reales que tuvieron lugar en el pueblito del mismo nombre ubicado al norte de Australia de los cuales no hace falta dar muchos datos, ya que con solo googlear el nombre se encontrarán con muchísima información al respecto. Igual tampoco es recomendable que te sepas de que va todo de antemano ya que la peli perdería su factor sorpresa.

En breves líneas, la trama del film gira alrededor de una familia disfuncional que luego de sufrir un hecho traumático queda marcada para siempre. Para tratar de lidiar con esta situación la madre, y única mayor dentro de esa familia, recurre a un grupo de ayuda para victimas de casos similares donde conocerá a su nueva pareja, quien no tardará en ganarse la confianza y el respeto del resto de la familia. Lo que parece un final feliz para un momento doloroso terminará siendo tan solo el inicio de un verdadero infierno en el que la xenofobia y la homofobia dirán presente constantemente para confirmar un viejo (y a veces muy acertado) dicho: la cura es peor que la enfermedad.

El solo hecho de pensar que estamos frente a una ópera prima agranda mucho más aun el asunto. El director Justin Kurzel hasta el momento solo había realizado en el 2005 un cortometraje titulado “Blue Tongue” y la verdad cuando uno ve lo que hizo en “Snowtown” queda impresionado no solo por el gran trabajo de cámaras que realiza sino por una dirección de actores notable que sorprende por todos lados.
Precisamente ahí, en los actores, radica otro de los grandes puntos altos que tiene el film, junto con la notable dirección de Kurzel a quien va a ser casi obligatorio seguirle los pasos en el futuro para ver si mantiene este excelente nivel.

El trabajo de Daniel Henshall es de esos que se cuelgan en cuadrito a la entrada de tu casa/departamento esperando que todo el mundo lo vea y lo disfrute igual que vos. Es difícil encontrar simpatía en un personaje como al que este gran actor le da vida, pero lo que es más difícil es pensar precisamente que estamos frente a un personaje ya que Henshall es en piel y hueso John Bunting durante las dos horas del film.

Pero si decimos todo eso para hablar del trabajo de Henshall, habrá que buscar nuevos adjetivos y calificativos para intentar describir otro gran trabajo delante de las cámaras como lo es el de Lucas Pittaway quien además de tener un parecido físico impresionante con Heath Ledger, tiene un futuro enorme, gigante por delante si sigue ofreciendo trabajos como este.

Hacía mucho tiempo que no veía una dupla de actores que se cargara sobre sus hombros una película, pero hacia mucho más tiempo aun que no veía que una película dura, fuerte, violenta y tensa como esta se recostara de forma tan necesaria sobre dos actores casi desconocidos y saliera de todas formas airosa de dicha elección.

El apartado técnico también es de un nivel notable ya que la fotografía de Adam Arkapaw y la banda sonora de Jed Kurzel sirven para construir un clima tenso, oscuro y de suspenso que atraviesa todo, absolutamente todo el film desde el minuto uno.

Como diría la abuela “el clima esta que se corta con una galletita”, pero sin caer en el humor, lo que consigue “Snowtown” es más que eso. La tensión en el film abunda y presiona al espectador, lo vuelve testigo de algo atroz de lo que quizás no quiere formar parte pero consigue al mismo tiempo que como espectador no puedas sacarle los ojos de encima a la historia.

Por medio de un guion más que aceitado “Snowtown” ofrece giros y vueltas interesantísimas en la trama conformando uno de los mejores thrillers de los últimos años.

Y pese a todo esto, “Snowtown” no solo es eso, sino que además se mete con un tema que en la actualidad es polémico, realista y actual (aunque lamentablemente trasciende todos los tiempos), por lo que el debate y la discusión acerca del mismo será inevitable luego de ver el trabajo de Kurzel.

Extraordinaria. No hay mucho más para decir.

Calificación:puntuacion 5

Hemel” de Sacha Polak

Hemel

Hay casos excepcionales en los que el buen cine se manifiesta en producciones que generan discusiones y contradicciones entre los espectadores. El trabajo de Sacha Polak, definitivamente, es uno de esos.

Hemel” tiene como hermosa protagonista a una bella y joven mujer (interpretada por una más bella y joven mujer llamada Hannah Hoekstra) que pasa sus días buscando algo tan básico y esencial como el amor. Claro que Hemel no es una chica cualquiera, y con una visión crítica y acida acerca de las relaciones entre las personas, pasa sus noches buscando al hombre que la haga feliz. En ese universo nocturno, dominado solo por ella, el sexo es el primer paso hacia la felicidad y su padre, con quien mantiene una peculiar relación de amistad, hace las veces de la voz de la conciencia de nuestra protagonista.

Sacha Polak convierte a su film en otro claro referente del cine que tiene pequeñas historias con pequeños protagonistas, pero no se conforma con eso y sube un poco más la apuesta ofreciéndonos una película que no busca la polémica por el simple hecho de incomodar al espectador, como si sucede por ejemplo en “Clip” de Maja Milos.

Y es que en este caso la comparación con aquel film serbio es casi obligatoria ya que en ambos films tenemos a una protagonista que encuentra en el sexo un punto de partida para llevar adelante una nueva vida, pero así y todo ambas protagonistas tienen una diferencia abismal; Jasna cree en el amor, mientras que Hemel no.

El mayor acierto que tiene “Hemel” es que su protagonista nos introduce de lleno en su escepticismo y el espectador no puede escapar de eso por más que lo intente, al punto tal de que al finalizar la película uno tiene que preguntarse obligadamente ¿Vale la pena creer en el amor?

Pero por si todo ese contenido les parece insuficiente para mantener un film (de hecho, muchos piensan eso) Polak le saca provecho a dos herramientas indispensables del buen cine como lo son la fotografía y la música, ofreciendo así un espectáculo audiovisual más que interesante.

El retrato de la ciudad holandesa en la cual tiene lugar esa particular y critica visión del mundo que propone la bella Hemel realmente no tiene desperdicio.

En definitiva, una película muy recomendable cuya principal virtud es que no tiene pelos en la lengua para hablar del amor en los tiempos que corren.

Calificación: puntuacion 4

*Criticas de Facundo J. Ramos. Estas criticas forman parte de la cobertura del 14º BAFICI realizada para ExtraDigital que se llevó a cabo desde el 11/04/12 hasta el 22/04/12.

Facundo J. Ramos

ramos.facundo@revistatoma5.com.ar

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