BAFICI XVI: “The Sacrament” de Ti West (2013)

Desde hace un tiempo existe un nombre que viene pisando fuerte dentro del género más popular y exitoso del séptimo arte. Estamos hablando del terror y su nuevo, y cada vez más indiscutible, caballito de guerra llamado Ti West.

Con sus primeros pasos (el cortometraje “The Wicked”, la brutal “The Roost” y la irregular y polémica “Trigger Man”) este joven realizador se ganó la atención de los fanáticos del género que buscaban propuestas originales en los más recónditos lugares de la web y en los ya extintos videoclubes.

Su primer hitazo (el film de culto “The House of The Devil”, el cual ingeniosamente fue lanzado en formato VHS) vino también acompañado de su primera producción “importante” (la secuela de “Cabin Fever”, la cual se estrenó solo en mercados caseros). Allí fue donde precisamente conoció a Eli Roth, con el cual forjó una interesante relación profesional sostenida por esa devoción hacia un estilo de cine que actualmente solo profesan los valientes y que está claramente influenciado por el cine de terror violento y salvaje que hizo de las suyas en las décadas del 70 y del 80.

Años más tarde llegaría “The Innkeepers” (en Estados Unidos se estrenó a través de Netflix), otro de esos films que foguoneó el fanatismo de los amantes del terror y que sirvió también para consolidar la idea de que, tarde o temprano, West desembarcaría en la pantalla grande con un proyecto contundente y certero que lo convirtiera en un realizador respetado y conocido en todo el mundo.

Hubo dos estaciones previas más donde este director demostró en pequeñas dosis, y sin pelos en la lengua, su lado más perverso, asqueroso y violento. Ya sea con su corto “Miscarriage” (que formó parte de “The ABCs of Death”) o con “The Second Hooneymoon” (el segundo segmento de “Las crónicas del miedo”), West se sacó de encima las ganas de lograr el impacto a través de lo explícitamente visual para poder desembarcar sin exigencias en su nuevo y último trabajo.

Por eso lo primero que hay que decir de “The Sacrament” es que si bien se trata de una película 100% West, está muy lejos de asimilarse al resto de los films que componen su filmografía, ya que las escenas sangrientas, los personajes llamativos y el ritmo lento y ascendente presente en el desarrollo de sus anteriores producciones queda completamente de lado en esta oportunidad.

Estamos frente a un relato soberbio, duro, sin compromisos y (sobre todo) realista que, alternando varios formatos, introduce completamente al espectador en una verdadera pesadilla que no encuentra puntos negativos ni siquiera en la previsibilidad de su trama.

Las objeciones con respecto a estos dos aspectos mencionados quedan completamente nulas, ya que desde el arranque podemos entender que “The Sacrament” está dispuesta a shockear al espectador y dejarlo apabullado por un largo rato luego de haber visto el film.

Una aterradora banda sonora compuesta por Tyler Bates y el cambio de la “cámara en mano” que reina durante la primera mitad por los planos amplios que aparecen durante el tramo final no le quitan realismo a esta cruda producción sino que, al contrario, ayudan a sembrar (paradójicamente y en partes iguales) dudas y certezas acerca del destino que vivirán nuestros protagonistas.

No me parece necesario hablar sobre los hechos reales que inspiraron esta historia dentro de esta crítica, ya que una vez que los conozcan, el film adquirirá un potencial mucho más grande y terrorífico de lo que puede llegar a transmitir su primer visionado.

Es importante destacar que Ti West no hizo una película de terror, sino que se encargó de recrear el horror de una historia real, sumergiendo a los espectadores en un mar de interrogantes donde la pregunta de cabecera es “¿Hasta dónde somos capaces de llegar los seres humanos?”.

Por ese motivo, “The Sacrament” es perfecta por donde se la mire y Ti West se perfila como la pieza clave del género durante los próximos años.

Calificación: puntuacion 5

Trailer: 

Facundo J. Ramos

ramos.facundo@revistatoma5.com.ar

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