“CARRIE”: REMAKE DESPUES DE TODO

El hecho de ser una remake persigue a una película como a Carrie los insultos en el pasillo de la escuela. Sólo es fácil criticar una película de este tipo cuando hace lo más frecuente: destrozar la memoria de la original. Si eso no pasa, no siempre es fácil encontrar sus méritos propios, a menos que hablemos de una “The Thing” o “Invasion of the Body Snatchers”. Claro, atrás tienen que estar John Carpenter o Phillip Kauffman y eso no pasa seguido. Otras veces, se quedan a medio camino, juegan a lo seguro y dejan la sensación de que pudo ser mucho mejor… o terriblemente peor. La remake de “Carrie” -aquel film de 1976 que catapultó a Brian De Palma al mismo tiempo que con sus coetáneos revolucionaba Hollywood- es una producción que juega a lo seguro, la replica con meticulosidad, pero se olvida de darle ese giro a la historia que la convierta en una producción con más vida propia, con algo que sumar a lo ya dicho.

Pudo haber sido una relectura de la novela de Stephen King, pero en su lugar Kimberly Peirce (“Boys Don’t Cry”) apuntó a un aggiornamiento a medias y una serie de escenas logradas, pero con un tufillo a terror pasado de moda. A favor hay que decir que pudieron encontrarle modos de acondicionar la historia a la actualidad, con toda la línea de acoso escolar que queda muy emparentada al bullying moderno, con subida de videos humillantes a internet mediante. Esas decisiones, así como algunas icónicas escenas bien resueltas, son el fuerte de una película que, sin proponer nada muy diferente a la original, al menos mantiene un grado de verosímil y crueldad que acapara la atención.

Quizás no buscó ser más que eso, y la estrategia es también válida. Por eso, y tantas décadas de por medio, se podría decir que la remake “Carrie” pasa a ser sobre todo un drama adolescente con elementos sobrenaturales, más que una película de terror que busque generar temor y mucho menos algún susto en el espectador. ¿Podría haberse profundizado en el drama de la adolescente más allá del maniqueismo madre-fanática-religiosa y el trillado enfrentamiento de freaks contra populares? Claro que se podría haber hecho, pero en general esta “Carrie” no buscó armar un camino propio que le significara riesgos o apuestas por tocar la base de la adaptación de 1976.

Párrafo aparte merece Chloë Grace Moretz, quien hizo un buen papel y le puso a la trama la dosis de matices que no tiene en otros aspectos. Y principalmente a ella y sus rasgos de psicópata desatada le debemos las mejores secuencias de una película que ofrece muy buen ritmo sobre el final (¡como debe ser!) tras la famosísima escena de la sangre de cerdo. Pudo ser muchas cosas, tanto mejores como peores. Decidió ser una correcta remake. Pero remake al fin.

PUNTUACIÓN:

puntuacion 2,5

TRAILER:

Por Malena Baños Pozzati (colaboradora)

No hay comentarios.

Agregar comentario