“Metegol”: Pixar, no te tenemos miedo

En 1995 se estrenaba la primera película creada en su totalidad con efectos de animación digitales en la historia del cine, Toy Story. Siendo un clásico moderno, el estilo de animación CGI (Computer generated imagery – Imágenes generadas por computadora) pasaría a ser emblema de Disney y de su principal estudio en la actualidad, Pixar. Hoy, 18 años después, podemos decir que Argentina igualó en su nivel de animación al monstruo estadounidense, ya que el próximo 18 de Julio, Juan José Campanella estrenará METEGOL.

METEGOL cuenta la historia del joven Amadeo, quien es un experto maestro con los muñequitos de plomo. Amadeo vive en un pueblo pequeño y anónimo. Trabaja en un bar y está enamorado de Laura, aunque ella no lo sabe. Todo se derrumba cuando Grosso Remacho, un joven del pueblo convertido en el mejor futbolista del mundo, vuelve dispuesto a vengarse de la única derrota que sufrió en su vida. Cuando todo parecía perdido, Amadeo descubre que los jugadores de su querido metegol hablan y se mueven (con mucha onda). Es así como él junto a Capi, Beto, Loco y Liso se embarcarán en un viaje lleno de aventuras para salvar a Laura y al pueblo y en el camino convertirse en un verdadero equipo.

Con un nivel que nada tiene que envidar a Pixar o Dreamworks, METEGOL se convirtió en la primera película Argentina (aunque parte de la producción es española y de hecho sus productores comentaron que reclutaron gente de más de 15 países para trabajar) en poseer animación CGI con tal grado de calidad. Tanto la historia, bien narrada y con gags tan locales como universales, los estereotipos futbolísticos ridiculizados de manera real (el jugador zen y el que habla en tercera persona) y el nivel de sonido y animación pelean a la par de cualquier  superproducción de Hollywood. A pesar de ser una temática muy arraigada al terreno local (el fútbol, la pasión, la competencia) METEGOL cumple a nivel internacional, dejando claro el mensaje del trabajo en equipo, la amistad, nunca bajar los brazos y por sobre todo la lucha común de un grupo de aldeanos por un mismo objetivo.

Si bien la historia está basada en un cuento de Roberto Fontanarrosa, el equipo de trabajo tuvo como guionistas principales a Eduardo Sacheri (La pregunta de sus ojos –Libro- y El secreto de sus ojos –Guion-), Gastón Gorali (City Hunters) y Axel Kuschevatzky (Casados con hijos). La animación (desde el lado local) fue encabezada por Illusion Studios (Boogie, el aceitoso). Por el lado de las productoras extranjeras participaron: 100 Bares (productora de Campanella), en sociedad con Catmandú (productora de la serie animada City Hunters que se vio en cable por Fox) y la española Antena 3 Films; y toda la animación estuvo supervisada por Sergio Pablos, productor ejecutivo y creador de Gru, mi villano favorito (Despicable Me). Los actores que pusieron sus voces a la versión local fueron: Pablo Rago, Miguel Ángel Rodríguez, Fabián Gianola, Horacio Fontova, Diego Ramos y David Masajnik, entre otros. Los temas originales fueron compuestos por Calle 13 y la música ambiente fue trabajo de la Orquesta Sinfónica de Londres, ya que según Campanella, la Orquesta sinfónica de Buenos Aires les cobraba mucho más por componer la banda sonora de la película.

Sin duda estamos ante un clásico que hará historia en la animación argentina y que dejara un legado, como lo hicieron aquellos juguetitos que hablaban en 1995.

Sebastián Espíndola

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