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“God Of War”: del Olimpo a Asgard

“God Of War”: del Olimpo a Asgard

“En el fondo siempre fui un vikingo”

Es que en realidad, al comenzar esta nueva en entrega de una de las franquicias más exitosas de Sony, y en colaboración con Santa Mónica Studios, lo que más llama la atención es el cambio de paradigma y lineamiento en la historia, por más que se trate de una secuela del God of War III. En el titulo anterior nos las estábamos dando duro con los Dioses Griegos del Olimpo, matando al mismísimo Zeus y ahora nos movemos en tierras escandinavas, entre runas y rituales Nórdicos, y el “Mandamás” ahora es Odín.

Es un giro de tuerca más que interesante. Luego de 5 años de ausencia, God of War regresa con un estilo completamente renovado que, si bien generó repudios por parte de los más adeptos a la saga, recibió muchos halagos de los mismos fanáticos, celebrando este aire de frescura y novedad en lugar de más de lo mismo, que como hemos visto en distintas sagas a lo largo de la historia, terminan desgastando a la franquicia.

Un cambio radical que, en muestra opinión, es más que acertado. Y no por nada creemos esto. Metámonos de lleno en la review para justificar porque creemos que God of War, regreso con todo lo necesario para ser uno de los mejores juegos de este año.

 

 

Historia

“Mucho más viejo, siempre duro, pero más buen tipo”

Atrás quedo la batalla con los Dioses del Olimpo y la muerte de Zeus. Después de haber logrado su venganza, y por los visto, haber encontrado la paz, la historia nos presenta a un Kratos bastante entrado en edad, más viejo y más humano, en tierras lejanas, llevando una vida más tranquila. Además, ahora es padre de Atreus, con quien emprenderá un viaje  por un camino desconocido, lleno de amenazas y peligros, con el fin de esparcir las cenizas de su recientemente difunta esposa en lo alto de la montaña (si, arranca bajón de una, con tragedia como no podía ser de otra manera). Pero lo particular y quizás más interesante de la historia es que Kratos no comienza un viaje “clásico en busca de venganza”, sino que esta vez es impulsado por un sentimiento más noble, más humano y mucho más personal. De seguro esto no será del agrado de muchos, pero muestra una faceta nueva de la personalidad del “Dios de la guerra”, tratando de educar y guiar a su inexperto hijo, intentando ser un buen modelo para él. La relación entre padre e hijo es extraña por momentos, y nos trae a un Kratos duro a la hora de mostrar sentimientos y un Atreus que entiende la rudeza de su padre y que le merece su respeto. Todo este conflicto entre padre e hijo está tan bien logrado que por momentos hasta se siente tangible. Se siente profundo y sensible, aún tratándose de un videojuego.

Distinto al estilo open world que hoy abunda, God of War mantiene su esquema tradicional de los caminos preestablecidos con algún que otro camino alternativo, pero con el mismo destino, diferentes acertijos y un sinfín de enemigos que conforme avancemos se van a ir tornando cada vez más difíciles de vencer. Como siempre, iremos encontrando objetos secretos y sumando experiencias que nos serán útiles para destrabar nuevas habilidades, mejorar armas y armadura o aumentar nuestras barras de vitalidad y de ataques especiales.

 

 

Combate

“Che, Thor… Esa también me sale a mi”

Siguiendo con los cambios entre el actual y sus predecesores, sin duda una de las novedades más significativas es el estilo de combate. En principio el estilo de cámara cambia ya que se sitúa a espaldas de nuestro protagonista que, en este caso, a diferencia de las cadenas y cuchillas, está armado con un hacha y un escudo, mientras que su hijo Atreus se defiende con arco y flecha.

El principal ataque de Kratos se basa en el hacha, realizando diferentes combos entre golpes rápidos y golpes fuertes, esquivando ataques o repeliéndolos con el escudo, desestabilizando a los enemigos generando el momento justo para contraatacar. Otras de las posibilidades que nos brinda el hacha es la de lanzarla hacia los enemigos lejanos o inaccesibles para pelear cuerpo a cuerpo. Lo gracioso de este tipo de habilidad es que, luego de lanzarla y en el momento que queramos, con solo presionar triangulo Kratos estirará su brazo y el hacha volverá a su mano automáticamente (una habilidad idéntica a la que realiza Thor, con su martillo).

Otra posibilidad al momento del combate es la de pelear sin el hacha, es decir a puño limpio, aunque realizaremos combos automáticos entre los puños el escudo y las patadas.

También contaremos con ataques especiales como el “Ataque Ira”, una potente combinación de golpes de la cual el enemigo no tiene posibilidad de defenderse. Esta habilidad se puede utilizar por un tiempo determinado, con una barra que se ira descargando y se podrá volver a usar cuando se cargue por completo.

En síntesis, el sistema de combate es entretenido y dinámico, no es puro golpe a lo loco, es detenerse, analizar los puntos débiles y realizar el ataque de la manera más efectiva entre las distintas maneras de enfrentar a los enemigos. Si bien es muy diferente a lo que veníamos acostumbrados te aseguramos que no extrañarás para nada la anterior.

Pero algo que no cambio es la brutalidad, los desmembramientos y la sangre a chorros por todos lados. No es un buen ejemplo para Atreus, pero no le pidas al Dios de la Guerra que se contenga.

 

 

Pausa, Craftea y continuá

En el menú de pausa se desplazan distintas pestañas con las diferentes opciones comunes entre los juegos de este tipo. No cuenta con ninguna novedad, pero es de gran utilidad para mejorar a nuestro protagonista y sus atributos. Las diferentes pestañas corresponden a: mejora de armas y equipamiento, árbol de habilidades, objetos útiles encontrados, mapa, objetivos y un diario donde se describen objetivos secundarios y un bestiario. Siempre es útil saber a qué nos enfrentamos.

Mitología Nórdica en su máximo esplendor

Los gráficos son algo descomunal. No solo en los escenarios, sino que los personajes y en especial los principales, están súper trabajados. En los rostros de Kratos y Atreus,  las expresiones combinadas con las voces correctas funcionan de maravilla. Los efectos de iluminación y las animaciones, todas excelentes. Sin dudas lo mejor visto hasta el momento.

El sonido es otra de las características fuertes sin descuidar. Durante los combates, los diálogos, los bramidos de los enemigos o los gritos de furia de nuestro protagonista resaltan. La música orquestal aporta su dramatismo justo, dependiendo de la situación que se desarrolle.  La estética nórdica y vikinga está cuidada hasta el último detalle. Con seguridad podemos decir que el cambio de estética de sus predecesores a esta entrega fue realizado con una intencionalidad basada en conocimientos en detalle de la cultura, y esto se nota en el producto final.

 

Conclusión

Para terminar, en relación a la experiencia, el cambio estético y narrativo de God of War es más que correcto, ni similar ni diferente. La conexión con los juegos anteriores es más estrecha de lo que parece (lo vas a notar a lo largo del juego en los diferentes guiños). Y no creemos que el cambio sea para que aquellos fanáticos de la saga dejen de lado el juego. Sería un pensamiento obtuso.

El juego es entretenido y dinámico, una historia simple pero sólida, momentos para detenerse a disfrutar y momentos frenéticos de pura acción y mucha, mucha sangre.

En fin, God of War está entre nosotros, si nunca lo jugaron es un buen momento para empezar con este renacer de un mítico personaje, y si ya lo jugaron y ya lo conocen, anímense al cambio.

Dicen que todo cambio, siempre es para mejor. Nos vemos en la próxima.

 

Historia: 

Gráficos: 

Sonido: 

Gameplay: 

Experiencia: 

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