Top 5: Muerte y honor

La muerte utilizada como golpe emotivo al final de una película es un recurso que el espectador aprecia y disfruta en toda clase de producciones. No importa si ese destino alcanza al personaje principal, o a su antagonista; siempre y cuando se encuentre bien utilizado, es un placer (¿Culposo?) ver un deceso sobre el final de una historia.

Hay diferentes caminos para lograr que la emoción traspase la pantalla con ese momento, y si bien todos pueden ofrecer gloriosos minutos al estar recorridos de la forma perfecta, personalmente me quedo con uno en particular: la muerte y el honor.

¿Qué pasa cuando nuestro protagonista, luego de superar todas las adversidades, se encuentra cara a cara con el sujeto detonante de toda su cruzada?, ¿Existe el perdón o la misericordia a la hora de finalizar una batalla que cambió la existencia de todos los involucrados?. El cine demostró, con innumerables ejemplos, que no.

Ahora bien, eso no quiere decir que el respeto, el honor y la humanidad no digan presente a la hora de cerrar de forma violenta y definitiva una relación de confrontación. A continuación hay tan solo 5 grandes ejemplos donde queda claro que no importa cual salvaje, despiadado e inescrupuloso haya sido tu enemigo, siempre hay que respetarlo como la persona que te convirtió en lo verdaderamente sos:

Kill Bill Vol. 2” de Quentin Tarantino

Final épico por donde se lo mire. Alejado de cualquier cliché del cine moderno de acción, donde las peleas finales son espectaculares en toda regla, Tarantino sentó a Beatrix Kiddo (Uma Thurman) y Bill (David Carradine) para ofrecer un dialogo de antología que termina con una fugaz lucha.

El resultado parece retratar de forma perfecta el momento del “jaque mate” en una partida de ajedrez, incluyendo el pedido de disculpas por parte del vencedor y el merecido reconocimiento del perdedor hacia su implacable contrincante.

Esta escena, donde además la música y las actuaciones juegan un papel clave, es una radiografía exacta de lo que significa el honor y el respeto hacia el adversario a vencer.

Fuego contra fuego” de Michael Mann

Luego de una incansable cacería, finalmente el detective Vincent (Al Pacino) alcanza a su presa Neil (Robert De Niro) dentro de un escenario de dónde solo uno podrá salir con vida. Y si bien ambos habían establecido previamente los “códigos” de esta batalla en una espectacular escena (el dialogo en la cafetería), la tensión y el suspenso nunca disminuyen su velocidad.

¿El resultado? Un certero impacto final, donde el honor y el respeto hacia aquel enemigo por el cual dejamos nuestra vida de lado, alcanza limites impensados y emociona de forma eficaz.

¿O acaso no me van a decir que ese plano, donde las manos de ambos protagonistas se aprietan y parecen decirse “bien jugado“, no les pone la piel de gallina?

Punto limite” de Kathryn Bigelow

Aquí hay un ejemplo espectacular de cómo un adversario a vencer cambia por completo la vida de nuestro héroe. Tan grande es dicha transformación que, a la hora de finalizar su batalla, nuestro protagonista le regala una muerte con “todos los honores” a su escurridizo contrincante.

El éxito de “Point Break“, una de las películas de acción más emblemáticas de la década del noventa, radica principalmente en la inolvidable relación de amistad y odio entre el joven detective Jonny Utah (Keanu Reeves) y el ladrón de bancos adicto al peligro Bodhi (Patrick Swyaze) que construyó Bigelow. Inolvidable gracias a este impensado y caballeroso cierre a orillas del sueño más grande de uno de sus protagonistas.

Sin lugar a dudas, la escena final de esta inoxidable película, también se posiciona como un ejemplo más que contundente sobre los límites del honor y el respeto a la hora de poner el punto final a una confrontación.

 

Colateral: Lugar y tiempo equivocado” de Michael Mann

Si bien en “Fuego contra fuegoMichael Mann ya había probado suerte con las duplas de antagonistas que cruzan sus caminos para un viaje repleto de cambios irreversibles, en “Colateral” obtiene un resultado que, según la vara con la que lo mida, es igual o superior al de aquel reconocido policial.

El cambio radical que sufre la personalidad del taxista Max (Jamie Foxx) luego de verse involucrado en una salvaje y violenta odisea nocturna junto al sicario Vincent (Tom Cruise) se ve reflejado sobre el cierre de esta película. Pero claro, la dosis necesaria de respeto y honor hacia la victima deja entrever el lado más humano de nuestro protagonista.

Max seguramente cambió su vida por completo luego de esta noche. Dejo salir la bestia interna que llevaba dentro y de ahora en más será un tipo que todo su contexto respetará. Todo gracias a Vincent, el maestro impensado  de esta impensada relación.

Teniendo en cuenta todo eso: ¿Había otra forma de agradecer semejante cambio?

Blade Runner” de Ridley Scott

¿Qué más podemos decir sobre este final que no se haya dicho? La obra de ciencia ficción más importante que nos regaló el gran Ridley Scott ofrece un solido retrato de lo que tratamos de reflejar en este post: la muerte y el honor pueden ir de la mano.

Basada en el cuento “¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?” del autor más importante del género, el inmenso Philip K. Dick, “Blade Runner” seguía los pasos de Rick Deckard (Harrison Ford), un cazador de replicantes que en una de sus tantas misiones se topaba con un peculiar grupo de estos robots liderados por el sospechoso fugitivo Roy Batty (Rutger Hauer).

Lo que arranca como un interesante y oscuro thriller policial se convierte, a medida que avanza el metraje, en un exponente indispensable de la ciencia ficción y ocupa un lugar privilegiado dentro de la memoria de los amantes del género por un final que nunca dejará de emocionar.

Quizás uno de los sacrificios, acompañado de muerte, más poéticos del séptimo arte.

Facundo J. Ramos

ramos.facundo@revistatoma5.com.ar

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