Ser seriéfilo (HOY)

En el mismo momento en que vemos despertar una fascinación por las series de televisión y una masificación de la etiqueta seriéfilo (generado a  mí entender no con Lost sino con la multiplicación de los sitios de streaming), en ese mismo momento en que hablar de series de televisión se transformó en algo tan común que en cualquier mesa hay alguien contando algo sobre la última temporada de esa serie… ahí mismo, se generó un movimiento opuesto del viejo seriéfilo que quiere diferenciarse del nuevo y poner su cartel de “Yo estoy desde hace tiempo acá”. Y si lo pensamos es el viejo rico separándose del nuevo, el verdadero fanático del que compra las entradas “Porque hay que ir”.

Y así, la historia se repite.

Como vieja seriéfila (no recuerdo en mi vida momento en el cuál no haya seguido/mirado una serie de televisión) me veo a mí misma, lamentablemente, debatiendo sobre la ruina de un mundo que se concentraba en foros de debate, blogs de opinión de personas alejadas de los círculos oficiales del periodismo y, sobre todo, charlas con amigos muy específicos que podían entender de qué mierda hablabas cuando hablabas de una historia entregada en capítulos, temporadas y cancelaciones inesperadas.

Había mucho menos para ver. Cancelaban mucho menos. Y era un tesoro que te hacía sentir parte de una exclusividad intelectualoide que veía a la televisión como un recurso cultural y no como una fuente de basura y asesina del libro (¡oh gran fuente de única y verdadera sabiduría!). No todo era Breaking Bad y las series inglesas se transformaban en la meca de lo que era contar una buena historia, lo border y trasgresor.

Hoy ser seriéfilo es algo de lo cual casi nadie se siente fuera, se generó una anarquía dónde si no miras todo no existís, si no memorizas directores y viste las cinco versiones (remakes) de una misma historia estás incapacitado para entender. Dónde se transformó en una lucha sanguinaria encontrar esa serie que va a ser un boom antes que nadie… en vez de recomendar, pasar y convertir en comunidad tu descubrimiento. Un mundillo en donde “Yo la veo desde el 2009” o “¿Recién la estás viendo ahora?” son parte de los serieinsultos que en cualquier momento podes recibir.

Es verdad que tenía su magia, su encanto de nicho poco explotado y expuesto en autopsia… y es entendible que lo disfrutábamos, nos doliera esa pérdida de “lo nuestro”. Pero el mundo cambia, los hipsters aparecen y ya no podes ser simplemente miope y necesitar anteojos…

El consumo de series de televisión creo alrededor de sí mismo nuevas prácticas y usos, que también tienen sus cosas positivas (Al menos dejaron de llamarte bicho raro por hablar de cosas que nadie conocía). No todos los que miran series son grandes fanáticos, no todos los grandes fanáticos son seriéfilos… ni les interesa leer, conocer, participar. En algún punto entiendo, pienso, que tenía que pasar… que pasa con el cine, con la música, con la comida… era cuestión de tiempo que se explotara éste lado de la televisión y el momento llegó con internet.

Sin embargo lo que sí critico es la caída de las críticas y opiniones diversas; perdimos la crítica frente a constantes Top5 que pretenden solamente jerarquizar series, personajes, momentos. Contenidos repetidos que llenan de insustancialidad al mundo del seriéfilo y que solo dificultan encontrar aquello que es realmente interesante dentro del tema. Periodistas escribiendo sobre cosas que no tienen ni idea y que no tuvieron la decencia de al menos investigar sobre qué cadena emite esa serie de la cuál habla y parece estar recomendando.

El mundo de las series no es el mundo del cine. Tiene sus reglas, sus expresiones y su expertice… hay excelente periodismo dando vueltas… ¿Por qué taparlo con tanto contenido basura? Es cierto que no todos somos el mismo tipo de público, ni que todos buscan el mismo tipo de contenido… pero hay algo de lo cual no dudo: Mejor hacer el trabajo con dignidad.

Traer ideas nuevas, contenidos y formatos diferentes, buscar expresar tu opinión y, si tenes suerte, generar algún debate y crear una comunidad.

No repitamos ideas ajenas, generemos espacios y demos espacios a cosas nuevas.

Soledad Venesio

@missjulepina

(Texto original publicado en Meh! Charlas sobre series)

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