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«Batman V. Superman: El origen de la justicia»: Día y noche

«Batman V. Superman: El origen de la justicia»: Día y noche

Antes de comenzar quiero aclarar que lo que van a leer a continuación no contiene ninguna clase de spoilers, ya que entiendo (y más que nunca comparto) lo que significa un evento de estas magnitudes para los fanáticos de estos personajes. Ver por primera vez en el cine a los dos más grandes y representativos superhéroes de toda la historia es algo que no tiene comparación y realmente espero que todos disfruten de esta gratificante experiencia.

Para dejarlos tranquilos de antemano: Nadie que busque “simplemente eso” en esta película se va a sentir defraudado. Todo lo contrario. Se van a encontrar con una epopeya sólida que justifica el choque entre estos dos emblemas y ofrece momentos que hasta hace un tiempo solo tenían lugar en nuestras cabezas. Y ver como un sueño de estas características cobra vida y toma forma propia es una experiencia impagable. Imposible de catalogar y transmitir a través de palabras. Es algo que simplemente hay que vivir y disfrutar a su manera. Háganlo.

Ahora bien, con el arribo de “El origen de la justicia” no solo estamos frente a una de las propuestas cinematográficas más icónicas de los últimos tiempos, sino también cara a cara con la más ambiciosa y arriesgada dentro de su género. De esta combinación obviamente surge un resultado épico y espectacular…pero también desbordado. Lo cual creo que se podría y debería haber evitado.

Zack Snyder realmente abrió una caja de pandora allá por el 2013 con la salida de “Man of Steel” y recién ahora vamos a tomar consciencia de las dimensiones exageradas e impensadas de tamaña acción. Porque, vamos a ser sinceros, lo que en su momento era una película que solo tenía intenciones de reivindicar al último hijo de Kypton se convirtió en tan solo un pequeño prologo de una verdadera biblia con la que quizás no todos quieran comulgar.

Lo sabíamos de antemano: Batman V. Superman: El origen de la justicia” son los cimientos de un universo cinematográfico enorme en todo sentido. Un universo numeroso, complejo y grandilocuente que, a priori, necesita de mucho más tiempo (y pulso) para aterrizar de forma correcta en la pantalla grande. Pese a que los 153 minutos de esta producción se desarrollan a un ritmo tan frenético como intenso, y consolidan un metraje en líneas generales correcto, hay algunas subtramas y personajes que carecen de un desarrollo adecuado. Es el caso de Lex Luthor (Jesse Eissenberg), Diana Prince (Gal Gadot) y los metahumanos (tranquilos, de esta última no me voy a ocupar hasta dentro de un tiempo para no entrar en spoilers).

Existe una diferencia notoria entre los dos primeros y es el tiempo en pantalla que tiene cada uno, lo cual está determinado por el peso de sus roles dentro de esta película. Lex Luthor demuestra que es indispensable, mientras que lo de la Mujer Maravilla, lejos de ser innecesario, no aporta mucho más que espectacularidad. Ahora bien, la eficiencia está solo en manos de Gadot, quien en pocos minutos no solo te convence de que ella es la mejor elección para este gran personaje, sino que también te deja con ganas de más y más. Eisenberg por su parte no termina de mostrarse cómodo dentro de la piel del verdadero villano del film y existen momentos donde la sobreactuación desentona por completo con el tono oscuro y dramático que intenta transmitir la producción.

A favor del actor, Luthor es introducido de forma extraña en el film, ya que carece de un desarrollo y una introducción acorde a la jerarquía del personaje. La cohesión que existe entre “Man of Steel” y “BvS: El origen de la justicia” es importante y el espectador merece experimentarla de forma correcta con todos los personajes para generar una empatía. Eso con Luthor no sucede y al parecer ahora debemos asimilar que esta mente siniestra siempre estuvo presente haciendo de las suyas, lo cual no es creíble ni tampoco tiene mucho sentido. Pero eso no es todo, ya que Luthor no solo sale perdiendo con la Mujer Maravilla en materia de eficiencia, sino que también es apabullado por Batman a la hora de la eficacia.

Y llegó la hora de responder la pregunta del millón: ¿Qué hicieron Snyder & Affleck con el caballero de la noche? Sinceramente, todavía no lo termino de procesar por completo pero lo disfruto y lo padezco en igual medida.

Dejando de lado el buen trabajo de Ben Affleck en la piel del personaje (personalmente no soy de los que piensan que estamos frente a un mal actor ni nada por el estilo), lo más llamativo de Batman dentro de “El origen de la justicia” son los distintos enfoques que los guionistas del film intentaron plasmar. Es decir, por momentos estamos frente a un Batman violento, oscuro y monstruoso y de repente nos encontramos frente una versión completamente dramática, humana y realista del vigilante de Ciudad Gótica. Y créanme que el cambio entre uno y otro es brutal.

No creo que se trate de una cuestión de matices del personaje en sí, sino más bien de una combinación peligrosa realizada por los guionistas que quizás requiere mucho más tiempo y precisión a la hora de la ejecución. Nuevamente, a nivel personal, me resulta llamativo ver un personaje que alterna rencor y solidaridad de forma tan armónica como este Batman.

Más allá de esto, la forma en que Batman aparece y ocupa lugar en la pantalla grande es un acierto tremendo que merece ser celebrado. Cuando el espectador se siente a ver “Batman V.Superman: El origen de la justicia” va a sentir que en realidad está viendo dos películas en lugar de una, lo cual es indispensable a la hora del tercer acto del film. Es decir, se van a sentir en la incómoda situación de tener que elegir entre uno de estos dos iconos sabiendo de antemano que ninguna opción es la correcta. No obstante, el film de Snyder ofrece las escenas más logradas a nivel acción y dramatismo de la mano de Bruce Wayne/Batman y deja de lado sin problemas a Kal-El en varias oportunidades.

La hermosa y trágica escena de créditos iniciales, la primera y tenebrosa aparición del hombre murciélago (parece sacada de un film de terror), las escenas con el batimóvil y Alfred (disfruten del trabajo de Jeremy Irons, por favor) y las batallas internas y externas que lleva adelante Batman hablan a las claras de cómo DC Cómics y Warner Bros toman partida por la creación de Bob Kane.

Para ir cerrando, creo que uno de los principales aciertos de “El origen de la justicia” es que los riesgos que corre realmente sirven para dejar en claro una sola cosa muy importante: Esto no solo es distinto a lo que estamos acostumbrados a ver en un film de superhéroes sino que también apunta a un público diferente. Por eso, al igual que celebré en su momento “Deadpool”, creo que “BvS” logra satisfacer necesidades más adultas y exigentes de la mano de una trama más oscura y pesada, con muchas más connotaciones que sus semejantes. Esto hay que empezar a asimilarlo y entenderlo  porque no es casualidad que en un mismo año tengamos dos propuestas de calidad que cumplan con creces tamaño objetivo sin pisotear de forma escandalosa las fuentes de las que se nutren.

Lejos estoy de entrar en polémicas o posturas absolutas, pero realmente siento e interpreto que el camino que nos invita a recorrer “Batman V. Superman: El origen de la justicia” resultará mucho más ameno y divertido para aquellos que disfrutaron de la extensa galería de personajes que aparecen en el film en algún cómic, miniserie o producto relacionado (tienen una nutrida historia en varios formatos). Ni hablar de los más fanáticos. El resto lamentablemente, tendrá que hacer un gran esfuerzo.

No obstante, existe un precio a pagar y creo que este film de Snyder no pudo evitarlo. No estamos frente a una película perfecta ni mucho menos definitiva. Recordemos que existe un corte de director que dura alrededor de 180 minutos y que posteriormente tendremos a la Liga de la Justicia haciendo de las suyas en la pantalla grande. Por esos motivos, el horizonte sigue siendo un destino lejano y mucho más prometedor que el panorama actual.

Todavía falta, pero no mucho. Así que esperemos que dentro de un tiempo se cumplan todos aquellos deseos que quedaron pendientes. Yo creo que es posible.

Calificación: puntuacion 4

Trailer:

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Facundo J. Ramos

Periodista. Editor de la sección "Cine" en Revista Toma 5. Contacto: ramos.facundo@revistatoma5.com.ar Tw: @FakaJr