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Top 5: Las mejores películas Found Footage

Top 5: Las mejores películas Found Footage

El found footage es un subgénero que ya tiene un par de años dentro del cine, pero en la última década explotó gracias a diferentes producciones independientes y exitosas. Lo llamativo es que muchas de ellas estuvieron ligada al terror o a lo fantástico.

¿Acaso es el formato ideal para contar estas historias sin la necesidad de recurrir a grandes presupuestos? Definitivamente sí,  ya que es una de las principales y grandes ventajas que propone este formato. Ahora bien, ¿Hay desventajas? Por supuesto que sí.

Sin importar el género que se combine con el found footage, hay una serie de normas muy importantes a cumplir. Ya sea la utilización de una sola cámara (o trabajar de forma muy precisa con el resto de las que se decida incluir) o evitar introducir elementos que le quiten realismo a la historia (sin importar lo que se cuente, siempre debe resultarnos verídico), trabajar con este subgénero exige ingenio, originalidad y astucia.

A continuación encontrarán 5 películas que pueden considerarse fundamentales no solo para entender al found footage sino también para disfrutarlo en su máxima expresión.

5)– «Redacted» de Brian De Palma (2007)

Si bien el found footage encontró en el terror y en el cine fantástico los aliados necesarios para su supervivencia, hubo otros géneros impensados que también le abrieron sus puertas ofreciendo así resultados impensados. El drama fue uno de ellos y el responsable de dicha fusión no fue otro que el siempre incisivo Brian De Palma.

«Samarra» (como se conoció esta película en nuestro país) fue considerada en su momento dinamita en estado puro. Una película incendiaria que ponía el foco de atención en el accionar de los soldados norteamericanos durante la guerra de Irak, pero lo hacía de forma tan cruel y (para algunos) amarillista que inmediatamente se convirtió en una propuesta para pocos.

El found footage tiene mucho de esto. Amor y odio. Blanco o negro. No existen los grises ni puntos intermedios. De Palma supo que el realismo que le podía otorgar este formato era oro en estado puro. Para construir a un grupo de soldados en verdaderos monstruos, la cámara en mano (y algún que otro desliz aceptado) retrató el día a día de su accionar de forma tan amarga y austera que el descenso a los infiernos era inevitable.

«Redacted» tenía que aparecer en este ranking, aunque alguno se atreva a discutir si verdaderamente pertenece al sub-género en cuestión. Quizás estemos ante una película tan manipuladora y polémica que nos hace desconfiar de ella misma.

4)– «The Poughkeepsie Tapes» de John Erick Dowdle (2007)

El Found Footage puede ser un arma peligrosa para aquellos realizadores que no se rompen la cabeza pensando cómo montar de forma correcta su película. El ingreso de otra cámara siempre altera el relato y no hace otra cosa que tirar el realismo por el piso. Ni hablar de lo ridículo que resultan los saltos temporales o lo absurdo que suena que un metraje encontrado haya sido posteriormente editado (sin importar quien sea) para luego ser difundido a través de los medios de comunicación. Creer que estamos viendo material crudo o verídico es clave.

Los hermanos Dowdle le encontraron la vuelta a todo este asunto en el 2007, cuando el subgénero todavía no estaba muerto ni exhausto y por ende no caía en errores groseros. ¿Qué hicieron? Fusionaron el mockumentary con el found footage regalándonos así un documental que en más de una ocasión nos resultará difícil de considerar «ficticio». Impresionables abstenerse y ojo que no estoy hablando de escenas sangrientas ni nada por el estilo. Esto es simplemente terror hacia una mente criminal sádica como pocas.

Alternando entrevistas a doctores, investigadores, forenses y familiares de algunas de las víctimas (todos actores, claro) con material found footage, «The Poughkeepsie Tapes» cuenta la historia de un asesino serial que, entre otros fetiches, tenía la tétrica costumbre de filmar todos sus aberrantes actos. Pese a que suena exageradamente simple, el ritmo frenético que le impregnan los Dowdle a través de la edición más algunas vueltas de tuerca muy originales y arriesgadas en el guión convierten a esta propuesta en una de las mejores y más escalofriantes películas Found Footage de la historia.

Repito: Acá no hay sangre. Y así y todo los impresionables la van a pasar muy pero muy mal.

3)– «Cloverfield» de Matt Reeves (2008)

El formato que todos elegían por ser barato y porque, en teoría, facilitaba mucho las cosas a la hora de la realización de una película tuvo su prueba de fuego. Y pese a que todos los pronósticos eran negativos, el found footage salió con vida de uno de los proyectos más arriesgados y exitosos de la historia del cine.

«Cloverfield» es LA película de monstruos «made in USA» más importante después de «King-Kong«. Lo loco de todo esto es que Matt Reeves, J.J. Abrams y la gente de Paramount no tuvieron que recurrir a un presupuesto abultado, actores de renombre y efectos especiales de primer nivel para concretar tamaño desafío. Simplemente tuvieron que arriesgar todas sus cartas en una jugada magnifica y sin precedentes que consistía en retratar el ataque de un monstruo de origen desconocido a través de los ojos de un grupo de personajes comunes que no podían influir en absolutamente nada de lo que acontecía. Solo eran testigos.

El found footage en «Cloverfield» hizo estragos porque adaptó (no redujo) toda la grandeza y espectacularidad que acarrea un evento de proporciones épicas al lente de una pequeña cámara de video sin dejar de lado lo que el espectador realmente quiere ver: Planos generosos del monstruo, movimientos bruscos, acción a plena luz del día, escenas que aprovechan la cámara infrarroja, saltos temporales muy bien justificados y una intensidad en el relato que reducía toda la epopeya de nuestros protagonistas a una noche imposible de olvidar. «Cloverfield» es el mejor ejemplo de toda la épica que puede otorgar un formato tan básico como pequeño.

2)– «Rec» de Jaume Balagueró y Paco Plaza (2007)

Europa jugó un papel clave en el salvataje del género del terror que se dio hace unos años. España hizo un gran aporte, pero marcó el quiebre con dos producciones importantes y trascendentales: «El Orfanato» de J.A. Bayona y «REC«. Irrisoriamente hasta aquel entonces los zombies no habían sido explotados de forma correcta dentro del found footage, pero a partir de la película de Balagueró y Plaza todo cambió.

Además de romper la taquilla y alcanzar un éxito internacional sin precedentes (después de años y años de oscuridad), «Rec» demostró que la cámara en mano podía jugar con elementos como la acción y el terror más sangriento y explícito.

Siguiendo los pasos de un grupo de periodistas (liderados por la hermosa Manuela Velasco) que se dispone a pasar una noche de adrenalina acompañando a un cuartel de bomberos, «Rec» te sumerge en un viaje divertido y terrorífico como pocos.

Ojo! Hay algo más. Después de asustarnos, mancharnos y dejarnos sin aliento en más de una ocasión, «Rec» nos regala uno de los mejores finales de la historia del found footage. La niña de los Medeiros y una cámara infrarroja utilizada de forma perfecta son artífices de ese histórico mal trago.

1)– «El Proyecto Blair Witch» de Daniel Myrick y Eduardo Sánchez (1999)

No hay con que darle. Pueden seguir probando suerte con cualquier historia muchachos y así y todo nunca van a poder concretar una película tan terrorífica y exitosa como la que se sacaron de la galera Myrick y Sánchez a finales de los noventa.

Lejos de juntar polvo en el cajón de los olvidos, cada año que pasa este pieza cinematográfica se vuelve un poco más inoxidable. Conociendo todas sus limitaciones, Myrick y Sánchez no solo contaron un relato de terror con los hechos que sucedían en la pantalla sino que también asustaron a través del realismo que les ofreció el formato elegido. Pero «The Blair Witch Project» también tuvo a su favor un factor clave: la sugestión, algo que ninguna otra película de este sub-genero logró trabajar con tanta efectividad hasta la fecha.

Cuando uno termina de ver por primera vez «El Proyecto de Blair Witch» se toma su tiempo para encontrar respuestas sobre lo acontecido y eso se debe ni más ni menos al miedo que todos nosotros tenemos hacia lo desconocido. «El Proyecto Blair Witch» logra que uno como espectador no quiera saber nada sobre el destino de los mochileros una vez terminada la película por lo terrorífico que nos resulta el solo hecho de pensar que lo imposible puede ser posible. Que en la oscuridad hay algo más que silencio. Que, como diría la abuela, las brujas no existen pero que las hay, las hay.

Lovecraft dijo «La emoción más antigua y más intensa de la humanidad es el miedo, y el más antiguo y más intenso de los miedos es el miedo a lo desconocido«. Si está película es tan grande, es porque realmente logró traspasar la pantalla y perturbarnos por días y días, sin importar que hayamos encontrado las respuestas que tanto estábamos buscando.

Facundo J. Ramos

ramos.facundo@revistatoma5.com.ar

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Facundo J. Ramos

Periodista. Editor de la sección "Cine" en Revista Toma 5. Contacto: ramos.facundo@revistatoma5.com.ar Tw: @FakaJr